Contrato de alquiler con mascotas: modelo y cláusulas
Permitir animales no exige un contrato distinto, pero sí una cláusula precisa. La diferencia entre un acuerdo que aguanta y uno que no está en describir qué se autoriza, quién responde de los daños y qué ocurre si aparece otro animal.
Qué dice la ley en este caso
La Ley de Arrendamientos Urbanos no regula las mascotas. Eso deja el asunto en manos de lo que pacten las partes, con el límite de que la cláusula no puede ser abusiva ni vaciar de contenido el uso de la vivienda. De ahí que la redacción importe tanto: una prohibición genérica y desproporcionada tiene más papeletas de discutirse que una autorización condicionada y concreta.
Conviene separar dos planos que suelen confundirse. Uno es el contrato entre tú y el inquilino. Otro son los estatutos de la comunidad de propietarios, que pueden contener sus propias reglas sobre animales en zonas comunes. El contrato no puede autorizar lo que la comunidad prohíbe, y el inquilino debe conocer esas normas.
La Ley 7/2023 de protección de los derechos y el bienestar de los animales cambió el marco general de la tenencia responsable en España. No obliga a ningún propietario a aceptar animales en su vivienda alquilada, pero sí refuerza la idea de que el animal es un ser sintiente y no un objeto, lo que aconseja huir de cláusulas que impongan su retirada automática.
Qué debes preparar
- Especie, número y, si procede, identificación de los animales autorizados
- Estado inicial de suelos, puertas, mobiliario y jardín, con fotos
- Normas de la comunidad de propietarios sobre animales
- Seguro de responsabilidad civil, si se pacta
- Garantía adicional dentro de los límites legales, si se acuerda
Cláusulas que conviene revisar
Autorización expresa e identificada
Nombra especie y número. Una autorización genérica para «mascotas» convierte en discutible la llegada de un segundo animal.
Responsabilidad por daños acreditados
El inquilino responde de los daños que cause el animal. La clave es la palabra acreditados: sin inventario ni fotos iniciales, no hay forma de probarlos.
Convivencia y normas de comunidad
Remite expresamente a los estatutos de la comunidad y a las ordenanzas municipales sobre tenencia de animales.
Higiene y olores
Obligación de mantener la vivienda en condiciones y de reparar los daños por orina o arañazos antes de la devolución.
Nuevos animales
Procedimiento para solicitar y autorizar por escrito la incorporación de otro animal durante el contrato.
Seguro de responsabilidad civil
Puedes pactar que el inquilino contrate y mantenga un seguro que cubra los daños del animal a terceros.
Cómo hacerlo paso a paso
- Decide antes de publicar el anuncioAceptar animales amplía mucho la demanda. Si vas a permitirlos, dilo en el anuncio y ahórrate visitas fallidas.
- Consulta los estatutos de la comunidadComprueba si hay limitaciones en zonas comunes antes de autorizar nada en el contrato.
- Documenta el estado de entregaFotografía suelos, rodapiés, puertas, sofás y jardín. Es la única prueba útil si al final hay discusión.
- Redacta la cláusula concretaEspecie, número, responsabilidad, higiene y procedimiento para nuevos animales. Evita automatismos como la resolución inmediata.
- Revisa en la salida con el mismo criterioCompara con las fotos iniciales y distingue el desgaste ordinario del daño imputable al animal.
Qué puedes pactar y qué es mejor evitar
| Pacto | Recomendable | Por qué |
|---|---|---|
| Autorizar especie y número concretos | Sí | Evita discusiones sobre animales añadidos después |
| Exigir seguro de responsabilidad civil | Sí | Traslada el riesgo frente a terceros sin coste para ti |
| Fianza extra llamada «por mascota» | No | La fianza legal es una mensualidad; lo demás es garantía adicional y tiene sus límites |
| Resolución automática del contrato | No | Una penalización desproporcionada puede declararse abusiva |
| Prohibición total sin matices | Depende | Es pactable, pero conviene que sea clara desde el anuncio para no generar conflicto |
Errores frecuentes
Prohibir de palabra y autorizar de hecho
Si el contrato prohíbe animales pero tú sabías que había un perro y no dijiste nada, la prohibición pierde fuerza.
Confundir daño con desgaste
El desgaste ordinario por el uso es tuyo. Solo el daño real y probado se descuenta de la fianza.
Imponer penalizaciones automáticas
Las cláusulas penales desproporcionadas se moderan judicialmente al amparo del artículo 1154 del Código Civil.
Olvidar las normas de la comunidad
El inquilino puede encontrarse con una prohibición que tú nunca le mencionaste, y el conflicto acaba en tu tejado.
Base legal
LAU para el contrato de vivienda y autonomía de la voluntad del art. 1255 del Código Civil dentro de sus límites. Consultar el texto oficial en el BOE. Sobre la actualización de la renta, el INE publica mensualmente el IRAV y la Ley 12/2023 por el derecho a la vivienda recoge el resto de novedades.
Preguntas frecuentes
¿Puede el propietario prohibir mascotas en el alquiler?
Sí, puede pactarse una prohibición o una autorización condicionada en el contrato, siempre que la cláusula sea clara y no imponga consecuencias desproporcionadas.
¿Se puede pedir más fianza por tener animales?
La fianza legal sigue siendo una mensualidad. Cualquier importe adicional es una garantía adicional distinta, sujeta a sus propios límites, y conviene llamarla por su nombre en el contrato.
¿Qué pasa si el inquilino trae una mascota sin permiso?
Es un incumplimiento contractual si el contrato lo prohibía. Antes de resolver, lo razonable es requerirlo por escrito y dejar constancia; la resolución exige valorar la gravedad del incumplimiento.
¿Quién paga los daños que causa el animal?
El inquilino responde de los daños que pueda acreditarse que causó el animal, más allá del desgaste ordinario. Sin inventario ni fotos de la entrega es muy difícil demostrarlo.
¿Debo avisar a la comunidad de propietarios?
No hay obligación general de avisar, pero sí conviene comprobar los estatutos: pueden contener limitaciones sobre animales en zonas comunes que el inquilino debe conocer.
Guías relacionadas
Otros casos
Aviso legal. Contenido informativo y orientativo sobre normativa española, revisado el 17 de septiembre de 2026. No constituye asesoramiento jurídico personalizado. La calificación del contrato y las obligaciones aplicables dependen de las circunstancias reales de cada caso, de la fecha de firma y, cuando corresponda, de la normativa autonómica o local. Para asuntos que requieran procedimiento judicial, consulta con un abogado colegiado.