Cómo calcular la rentabilidad de un alquiler
Mirar solo la renta mensual suele inflar el resultado. Para comparar una vivienda con otra necesitas sumar la inversión inicial, descontar los periodos sin inquilino y restar los gastos recurrentes.
Rentabilidad bruta y neta: la diferencia
La rentabilidad bruta relaciona el alquiler cobrado con todo el dinero invertido. La neta descuenta comunidad, IBI, seguro, mantenimiento y otros costes. Por eso la rentabilidad neta es la referencia más útil para evaluar la operación.
Gastos que conviene añadir
- Impuestos y gastos de compraventa, reforma inicial y mobiliario.
- IBI, comunidad de propietarios y seguro de hogar o de impago.
- Reparaciones, mantenimiento, gestión y periodos sin alquilar.
- Costes extraordinarios previsibles que quieras incorporar en «mantenimiento y otros».
Preguntas frecuentes
¿Qué rentabilidad se considera buena?
No existe un porcentaje universal. Depende de la ciudad, el riesgo, el estado del inmueble, la estabilidad del inquilino y las alternativas de inversión. Compara siempre operaciones con los mismos criterios y usando la rentabilidad neta.
¿La calculadora incluye la hipoteca?
No. El resultado mide el rendimiento del inmueble antes de financiación. Así puedes comparar propiedades aunque se compren con estructuras de deuda diferentes.
¿Cómo se cuenta un mes sin alquilar?
La herramienta resta esos meses de los ingresos previstos. Puedes introducir decimales: por ejemplo, 0,5 equivale a estimar medio mes de vacancia al año.
Protege la rentabilidad con un contrato adecuado
Una buena previsión financiera no evita por sí sola los problemas de impago o las cláusulas mal redactadas. Estas guías te ayudan a reducir riesgos antes de firmar.